El trazado de esta ruta nos lleva a sobrevolar playas y pueblos de la Costa Oriental de Cantabria durante 30 minutos.

Con la Bahía de Santander y la Playa del puntal iniciamos el viaje. Nos aproximamos a la ciudad para ver de cerca la Península de la Magdalena y sus playas; La Magdalena, Los peligros y el Sardinero. Recorremos los cuatro kilómetros del puntal y de la playa de las Quebrantas que nos acercan a la isla de Santa Marina, la mayor de Cantabria. Divisamos ya la costa entre Loredo y Galizano; una extensa llanura de terrenos para pasto que se detiene bruscamente al borde de acantilados y de playas curiosas como la de Langre con forma de herradura. Después, el faro del Cabo de Ajo, la playa de La Arena y los pueblos de Isla y Noja. Comienza aquí el Parque Natural de las Marismas de Noja y Santoña. Varias playas nos acompañaran hasta Laredo, como la de Trengandín, alejada de núcleos urbanos gracias a la montaña de bosque denso que cae a lo largo de estos tres kilometros de arenal, y que se detiene bruscamente en una pequeña punta para dar paso a la playa de Berria. Estamos ya en las Marismas de Santoña y en el pueblo del que toman su nombre, cobijados ambos por el Monte Buciero. Es este un peñón, erguido como una enorme garita, que vigila con sus tres faros la entrada a los diferentes puertos. Aquí nos sorprende ya la Bahía de Laredo; un gran tajo en la línea de costa formado por la ría de Treto y esa larguísima playa con forma de sable; La Salvé.

Hemos de regresar al Aeropuerto y lo hacemos por el interior. Cruzamos la ría de Ajo y la ría del Cubas entre otras, a través de bosques y pastos sobre terreno ondulado de montaña baja.


 
Santander
 
Costa de Loredo
     
 
Costa de Ajo
 
Costa de Santoña